EN LA PENINSULA DE ISTRIA, EN PLENO MAR ADRIATICO, SE ENCUENTRA UNA DE ESAS POBLACIONES QUE SIEMPRE SE QUEDAN EN LA RETINA DE QUIEN LA CONTEMPLA. ROVINJ, SE APARECE COMO UN DIAMANTE EN BRUTO, CUYAS ARISTAS SON UN COLORIDO CONJUNTO DE CASAS BAJO LA ATENTA MIRADA DE SU CATEDRAL Y SU CAMPANARIO A IMAGEN Y SEMEJANZA DE LA DE VENECIA.
Rovinj, es sin duda el emporio turístico más importante junto a Dubrovnik, de toda Croacia. Y no es para menos. El conjunto monumental, con el sabor que emana de sus intrincadas callejuelas, y el ambiente que se respira, hacen de esta población un lugar idóneo para pasear detenidamente.
Cuando se llega a Rovinj, la primera sorpresa es que los coches han desaparecido. El peatón lo agradece. Rovinj, al igual que la mayoría de las ciudades monumentales de Istria, tienen la norma de que los coches no pasen ni aparquen en el centro, para ello cuentan con enormes aparcamientos, que aunque un poco caros, se nos acontece como algo digno y extensible, a todas aquellas ciudades que merecen la pena para pasear sin pensar que un coche te puede atropellar.
La silueta de Rovinj según te vas acercando a ella es de postal. Si tienes la suerte de hacerlo cuando haya una puesta de sol, más que mejor. El puerto primero y las casas abrazándose a ese mar de color turquesa, bajo la imponente sombra de la iglesia de Santa Eufemia, deja atónito a cualquiera que tenga la suerte de su visión.
Una vez llegados a Rovinj, nos damos cuenta que toda la ciudad gira en torno a la iglesia y su campanario enclavados en el centro de la colina, donde está asentada la ciudad. Aunque fue poblada por romanos y bizantinos, fueron los venecianos quienes dieron a la ciudad su fisonomía actual. Siglos más tarde, durante el periodo de administración austriaco, la pequeña península de Rovinj se extendió en la parte continental, donde se empezaron a construir hoteles y mansiones para acoger a los primeros turistas que llegaron a estas tierras.
El león alado veneciano, símbolo del poder ejercido por Venecia, aparece sobre todos los puertos de la costa de Istria, (Porec, Fazana, Pula,ect), y en Rovinj, se nos aparece en el Arco de Balbi, junto a la Plaza del Mariscal Tito. Justo enfrente también la Torre del Reloj luce el emblema de Venecia: el león alado. Esta imponente plaza desde donde se accede al Puerto de Santa Catalina, es el sitio perfecto para sentarse en algunos de sus cafés, heladerías o restaurantes y así poder admirar el trasiego de los barcos de los pescadores junto con los turísticos que recorren los innumerables islotes como el de Crveni o Katarina.
Rovinj, es sin duda el emporio turístico más importante junto a Dubrovnik, de toda Croacia. Y no es para menos. El conjunto monumental, con el sabor que emana de sus intrincadas callejuelas, y el ambiente que se respira, hacen de esta población un lugar idóneo para pasear detenidamente.
Cuando se llega a Rovinj, la primera sorpresa es que los coches han desaparecido. El peatón lo agradece. Rovinj, al igual que la mayoría de las ciudades monumentales de Istria, tienen la norma de que los coches no pasen ni aparquen en el centro, para ello cuentan con enormes aparcamientos, que aunque un poco caros, se nos acontece como algo digno y extensible, a todas aquellas ciudades que merecen la pena para pasear sin pensar que un coche te puede atropellar.
La silueta de Rovinj según te vas acercando a ella es de postal. Si tienes la suerte de hacerlo cuando haya una puesta de sol, más que mejor. El puerto primero y las casas abrazándose a ese mar de color turquesa, bajo la imponente sombra de la iglesia de Santa Eufemia, deja atónito a cualquiera que tenga la suerte de su visión.
Una vez llegados a Rovinj, nos damos cuenta que toda la ciudad gira en torno a la iglesia y su campanario enclavados en el centro de la colina, donde está asentada la ciudad. Aunque fue poblada por romanos y bizantinos, fueron los venecianos quienes dieron a la ciudad su fisonomía actual. Siglos más tarde, durante el periodo de administración austriaco, la pequeña península de Rovinj se extendió en la parte continental, donde se empezaron a construir hoteles y mansiones para acoger a los primeros turistas que llegaron a estas tierras.
El león alado veneciano, símbolo del poder ejercido por Venecia, aparece sobre todos los puertos de la costa de Istria, (Porec, Fazana, Pula,ect), y en Rovinj, se nos aparece en el Arco de Balbi, junto a la Plaza del Mariscal Tito. Justo enfrente también la Torre del Reloj luce el emblema de Venecia: el león alado. Esta imponente plaza desde donde se accede al Puerto de Santa Catalina, es el sitio perfecto para sentarse en algunos de sus cafés, heladerías o restaurantes y así poder admirar el trasiego de los barcos de los pescadores junto con los turísticos que recorren los innumerables islotes como el de Crveni o Katarina.
Después del refrigerio, nada mejor que visitar la “Stari Grad” o casco viejo, accediendo por el Arco de Balbi para subir por la calle Grisia, que nos llevará a la Catedral de Santa Eufemia. Aquí se ubican la mayoría de tiendas y de galerías de arte, pero más excitante sería perderse por todo el laberinto de sus callejuelas, y así saborear mejor el espectáculo que ofrece la ciudad. Efectivamente, esas estrechas callejuelas, con carteles puestos en croata e italiano, están adoquinadas con piedras de mármol pulido que a la luz del Sol y de la Luna, reflejan la vida y el paso de los viandantes, que algunas veces tendrán que andar con cuidado para no escurrirse. Si a esto le añadimos, las ropas tendidas en las ventanas, las casas, algunas descoloridas y otras con un color intenso, las recoletas plazoletas y patios, y los palacios que encontramos por doquier ante nuestra atónita mirada, hace que parezca que hemos dado un salto a un tiempo pasado que increíblemente se ha preservado integro para el disfrute en el presente.
Cuando se llega a la cima de la colina nos encontramos con la Catedral de Santa Eufemia y con su campanario, que según nos comentan es el más alto de Istria y el segundo después del Campanille de Venecia, al cual se le asemeja. Merece la pena subir hasta arriba para obtener una de las mejores vistas de toda la península de Istria. A nuestros pies aparece Rovinj y sus tejados rojos, el puerto, las islas, las gentes, los barcos. Todo conforma un conjunto único digno de verse y que se quedará en la retina del visitante.
Está atardeciendo y el viajero accede al puerto, no sin antes parar en el mercado aledaño, para comprar alguna fruta de estas tierras mediterráneas. El Sol está ya en el ocaso, y su resplandor rojizo se tamiza con las casas que caen hacia el mar. El espectáculo está servido.
TEXTO Y FOTOS: Carlos R. Zapata
GUIA PRACTICA.
COMO IR:
Desde España no hay vuelos directos a Zagreb, la capital croata. Lufthansa si vuela haciendo escala en alguna ciudad alemana. Iberia tiene vuelo directo a Dubrovnik, pero queda demasiado lejos de la península de Istria.
DONDE DORMIR:
INTERHOME. Es una cadena de alquiler de Apartamentos, Casas Rurales, Hoteles, Chalets, Palacios, Castillos etc, con una muy buena relación calidad-precio, que trabaja desde hace más de 30 años, no solo en España, sino en toda Europa, con más de 20.000 alojamientos. Para visitar Istria, ofrece un extraordinario catálogo donde no será difícil elegir alojamiento adecuado al presupuesto de cada uno. Tlf. en España: 902 302 306 y 93 409 05 22.
http://www.interhome.es/
QUE COMER:
Por su proximidad y por el dominio veneciano primero e italiano después, la influencia italiana en la gastronomía de Istria es enorme. No es de extrañar encontrarnos con numerosos restaurantes con comida a base de pizzas, pasta y risottos. El pescado y las parrilladas es otro de los puntos fuertes con precios para todos los bolsillos. Sin embargo el plato estrella son las trufas-blancas y negras-, del interior de la península, que se ofrecen en distintos platos.
GUIAS:
Croacia, de la Ed. Michelín y de la serie Descubre. Su lema es “la guía de los viajes a medida”. Con sus cuadros temáticos, mapas, itinerarios e informaciones prácticas, son todo un referente entre las guías de viajes. Imprescindible llevarla.
OTRAS DIRECCIONES:
Oficina Nacional de Turismo de Croacia. Claudio Coello, 22 B,1º C 91 7815514. En Internet : http://www.istria.com/; http://www.visitacroacia.es/ y www.istraturist.com
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada