domingo 3 de mayo de 2009

LOS CATAROS


EL CATARISMO FUE UN MOVIMIENTO RELIGIOSO MEDIEVAL QUE RECHAZABA LOS RITOS CRISTIANOS ORTODOXOS Y PREDICABAN CONTRA LA IGLESIA. POR TODO ELLO FUERON ACUSADOS DE HEREJES Y MUCHOS QUEMADOS EN LA HOGUERA. ELLOS QUE SE CONSIDERABAN COMO LOS “PUROS” Y LOS “BUENOS HOMBRES”, VIVIERON SUS ÚLTIMOS DÍAS EN LOS CASTILLOS DEL “LANGUEDOC-ROUSSILLON”.


Para conocer un poco más como fue la existencia de los cátaros, nos dirigimos a las tierras que les acogieron en sus últimos momentos. El Departamento del Aude ubicado en la región del Languedoc-Roussillon, al sur-este de Francia, y muy cerca de la frontera española, es el destino por excelencia para quien quiera conocer más de cerca como fue la vida de aquellos –durante los S. XII y XIII-, que quisieron encarnar la verdadera Iglesia de Dios y no la de Roma corrupta, propugnando una religión dualista basada en los principios del Bien y del Mal que negaba la divinidad de Cristo y abogaba por la reencarnación del hombre. Muy pronto la Iglesia oficial los consideró herejes a los cátaros por lo que se aliaron junto a los reyes de Francia para organizar cruzadas contra ellos. El resultado de estos episodios trágicos todavía se siente en los recovecos de los muros de los castillos, pueblos y abadías que pululan por todo el Aude, y donde el viajero actual nunca se quedará indiferente ante la belleza de unas tierras que tanta historia encierran.
Nada más acercarnos a la impresionante fortaleza de Carcasona, -la mayor fortaleza de Europa-, entendemos porqué es uno de los monumentos más visitados de Francia, e incluida además en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Toda la ciudad se encuentra protegida por una enorme muralla con más de 50 torres, que nos permite traspasar sus muros por la puerta de Narbona, a través de una rampa sobre el profundo foso. La ciudadela conserva su original trazado medieval, así como el aspecto de sus casas, que se dedican en la actualidad al noble arte del comercio, tanto de tiendas de recuerdos como de restaurantes. Las calles empedradas son un hervidero de gentes que visitan los monumentos que se encuentran intramuros, como la catedral de Saint Nazaire en la que se encuentra una lápida en la que está grabada la figura del enemigo mortal de los cátaros, “Simón de Monfort.”, y el espectacular castillo de los Trencavel, que se encuentra dentro de la ciudad, protegido a su vez por un foso y unas enormes murallas, en las que un recorrido por su adarve servirá para obtener unas preciosas vistas..
Prosiguiendo nuestra ruta Cátara, nos dirigimos a otros castillos que sirvieron de cobijo para los “herejes” como el de Quéribus, y sobre todo el de Peyrepertuse, construido en lo más alto de un impresionante monte, cuya construcción data del 1070 y da vértigo solo el pensar como pudieron construirlo ya que las paredes de sus murallas parecen fusionarse con la roca del monte. Para llegar al castillo hay que ascender por una rampa de piedras durante unos 20 minutos. Se debe de ir con buen calzado y tener cuidado con el viento que sopla despiadado en la cumbre. Otro castillo que no hay que perderse y lugar de peregrinación cátaro por excelencia es el castillo de Montségur, que fue el escenario de una terrible matanza de hombres, mujeres y niños cátaros, según reza en una lápida que se encuentra al inicio de la escarpada ruta que lleva hasta las ruinas del castillo.
Desde el castillo, obtenemos una maravillosa vista de los pre pirineos, el paisaje es impresionante, pequeños valles rodeados de inmensas montañas vestidas de verde y al fondo las nieves de los altos picos de la cordillera pirenaica.
La ruta Cátara además está plagado de pueblos con encanto donde parece que apenas ha pasado el tiempo como, Minerve, que se presenta ante nuestros ojos como colgado en medio de una profunda garganta que forman los ríos Cesse y Brian, y el de Mirepoix, que se adorna con una maravillosa plaza soportalada
Además encerradas entre el laberinto de montañas y valles que conforman el paisaje, encontramos tres fantásticas abadías, una en Saint Hilaire, otra en el bello pueblo de Lagrasse y la otra en Fontfroide. Para acceder a ésta paseamos por una senda bordeada de plantas aromáticas que predisponen nuestro espíritu para la visita..
Terminamos la visita con un breve recorrido por el canal de Midi, también Patrimonio Mundial, que atraviesa el sur de Francia de Este a Oeste, es decir une el Mediterráneo con el Atlántico, recorriendo a su paso por hermosos paisajes verdes, amarillos y ocres salpicados de pequeños pueblos que conservan su sabor medieval y habitados por gentes afables con las que compartir una Cassoulet que es el plato típico de la zona y que nos sirve para retomar fuerzas y contrastar opiniones respecto a los maravillosos lugares que acabamos de recorrer, llenos de una historia en la que hemos estado inmersos durante unos días en los que nos hemos sentidos como si fuéramos los últimos cátaros.
TEXTO: ELVIRA ALFARO
FOTOS: CARLOS R. ZAPATA
GUIA PRÁCTICA:

COMO IR:
La compañía aérea de bajo coste “Air Nostrum” franquiciada de Iberia, vuela directo de Madrid a Montpellier con muy buenos precios .Tiene salidas los Martes, Jueves y Sábados.
DONDE DORMIR:
Nada mejor que alquilar una casa de las “Gîtes de France”, equivalente a nuestras casas rurales. Precios como en España y con una gran calidad.
Al lado de Carcasona en “Cavanac” la Gîte de “Le Moulin” cuyo propietario Patrick habla español, es una buena elección por encontrarse en el centro del “País Cátaro”
Tfonos: Gîtes de France en Aude: 04 68 11 40 70 – Mail: contact@gites11.com – www.gitesdefranceaude.com
QUE COMER:
El plato típico de la región y sobre todo en Castelnaudary, es el “Cassoulet”, similar a nuestra fabada, con alubias blancas y carnes de cerdo. También los confits y patés de Oca y Pato son exquisitos. El vino de la zona es el de “Corbieres”
En Bages, un pintoresco pueblo de pescadores cerca de Narbona el restaurante “Le Portanel” ofrece platos de pescado con una muy buena relación calidad-precio.
ALQUILER DE BARCOS:
“LE BOAT”, ofrece la más amplia selección de barcos a precios muy competitivos donde no se necesita ninguna experiencia ni permiso para conducir un barco. La velocidad del barco sobre el Canal de Midi limitada a 8 km/h le hará disfrutar del paisaje. La base de Castelnaudary ofrece barcos para 1 semana desde 1100€. Tfono: 0033 468 94 42 16 (Felipe Escobar habla español); Felipee@ leboat.com

MÁS INFORMACIÓN EN:
Comité Regional de Turismo Languedoc Rousillon. Tfono:+34 93 342 72 26