Acercarse a las Alpujarras es sin duda uno de los momentos más singulares de cualquier viajero. El mismo Gerald Brenan, se quedó prendado de estas tierras para quedarse a vivir siempre aquí. Descubrir estos parajes únicos en España es algo que nunca defraudará a quién lo visite.
Desde la carretera que va de Granada a Motril el viajero accede a las Alpujarras, desviándose hacia la izquierda, para encontrarse con una de las regiones más singulares no solo de Andalucia sino de toda España. Este enorme territorio entre las provincias de Granada y Almeria, queda definido por lo abrupto del terreno donde los precipicios, las curvas y el sube y baja de las carreteras, hacen de este espacio no apto para aquellos visitantes que desean verlo todo lo más rápidamente posible. Y desde luego que merece la pena disfrutar de la belleza de estos parajes, siempre presididos por los pueblos blancos reposando sobre las laderas de los montes que quedan abrazados por el Parque Nacional de Sierra Nevada donde se encuentra el pico más alto de toda la península: el Mulhacén con casi 3.500 metros de altura.
El primer pueblo que se encuentra el viajero y pórtico de las Alpujarras es Lanjarón. Posiblemente uno de los pueblos más conocidos en España gracias a sus Balnearios de aguas minerales. Sus viejos edificios termales configuran un aire decadente, aunque todavía son numerosísimos las gentes venidas de toda España que van a su balneario.
Siguiendo la ruta nos encontramos con una desviación a Orgiva. Merece la pena acercarse a este pueblo que es la capital de las Alpujarras, para contemplar algunos bellos edificios que lo jalonan al igual que su bella iglesia de la Expectación del S.XVI.
Desde aquí habrá que volver a la carretera anterior para dirigirnos al denominado “Barranco de Poqueira” donde una espectacular visión de pueblos y paisajes nos confirma algo que será la tónica en la visita de estas tierras: pueblos y casas dispuestas en pendiente sobre la ladera de las montañas, apretadas y todas blanqueadas con cal.
En el barranco de Poqueira, se nos aparecen como en un sueño 3 manchas blancas sobre el tapiz de los montes que son los pueblos de Pampaneira, Bubión y Capileira. Estos bonitos pueblos, de esencia musulmana son la meta por antonomasia de cualquier viajero que quiera conocer estos pagos, y representan sin duda la esencia y el alma de los pueblos alpujarreños.
Pasear tranquilamente por sus empinadas calles, observando los cobertizos llamados aquí “tinaos”, bebiendo agua de las innumerables fuentes, y disfrutando del contraste armónico del blanco de las paredes con el rojo y verde de las infinitas macetas con geranios, y de las tiendas con los viejos telares que trenzan las famosas jarapas, es algo que los visitantes no olvidarán.
Pero no queda ahí la cosa. Casi todos los pueblos tienen un común denominador en el tipo de construcción de las casas, verdadero símbolo de estos pueblos alpujarreños.
Por un lado los “tinaos”, que es un cobertizo-puente trazado entre dos casas cubriendo parte de la calle; por otro lado los llamados terraos, construidos por- launa-, que es pizarra triturada con tierra apelmazada, que sirven a la vez como cubierta para la casa y como terraza para las casa que surge por encima. Y como haciendo de decorado encima de los terraos, sobresalen esas peculiares chimeneas que más parecen a las casitas de los gnomos del bosque, con sus vigas de madera y piedra, que a cualquier otro tipo de chimeneas.
Antes de despedirnos de estos pueblos habrá que hacer una pequeña visita a la casa museo Alpujarreño de Bubión, donde sorprenderá el tipismo de lo que otrora eran así las casas alpujarreñas.
Nuestro siguiente destino es el mítico pueblo de Trevélez, pero antes pasaremos por Pórtugos para disfrutar de la fuente agria, la ermita y sobre todo del chorreón a modo de cascada de aguas ferruginosas.
Cuando el viajero llega a Trevélez, su pensamiento se alimenta de una sola palabra: Jamón. Y no es para menos. Su fama viene dada por encontrarse aquí uno de los mejores jamones curados de todo el relieve peninsular. La razón es simple. Trevélez se encuentra a 1476 metros de altura lo que le convierte en el pueblo más alto de toda España. No es de extrañar pues que el ambiente frío que viene del Mulhacén haga estragos en el buen curar de las patas de los cerdos.
Pero no solo del jamón vive Trevélez. Su arquitectura bastante bién cuidada y el tipismo de las casas hacen de ella un lugar más que apetecible para su visita, aunque eso sí habrá que cargarse de paciencia para poder visitar todo el pueblo debido al escalonamiento en que se encuentran sus barrios. No es de extrañar que diga una cancioncilla, aludiendo a su altura que en “Trevélez se oye a los ángeles cantar”.
El viajero quisiera terminar la visita de ésta interminable tierra de las Alpujarras, pensando como la llegó a ver uno de nuestros más insignes escritores como fue Pedro Antonio de Alarcón, sin embargo lo que realmente seduce al viajero es poder llegar al pueblo de Yegen. La razón no es otra que fue aquí donde se quedó a vivir el escritor Gerald Brenan, y donde escribió uno de los libros míticos de todos los relacionados con España: “Al Sur de Granada”. Aunque el pueblo ha perdido casi todo su sabor por culpa de una mala estrategia político-cultural que ha permitido que las casas hayan sido destruidas para hacer otras que no tienen nada de bonitas, destruyendo así el testimonio de nuestros antepasados, por lo menos se conserva la casa donde vivió el insigne escritor. Una placa recuerda este hecho, aunque no se puede visitar.
Al visitante solo le queda perderse en esta maraña de pueblos donde cada uno ofrecerá lo mejor que tiene para así seducir a todo aquel quien lo visita.
Texto y Fotos: Carlos R.Zapata & Elvira Alfaro.
GUIA PRACTICA
Como ir:
Desde Granada se accede a la Alpujarra por la carretera nacional nº 323 vía Lanjarón.
Que comer:
El plato Alpujarreño compuesto por papas a lo pobre, huevos pimientos fritos, longaniza, chorizo y lomo. La trucha de rio es exquisita y que decir de los jamones de Trevélez.
Donde Dormir:
Hotel Alcazaba en Busquistar(958-858687) de estilo alpujarreño cuenta con piscina climatizada, sauna y restaurante.
En Bubión: “Villa Turística” Tf: 958-763111 con restaurante.
Guias:
Rutas por la Costa de Andalucia de la Colección Rutas de la Ed. El País-Aguilar. Imprescindible para saborear totalmente esta ruta y totalmente actualizada.
Desde la carretera que va de Granada a Motril el viajero accede a las Alpujarras, desviándose hacia la izquierda, para encontrarse con una de las regiones más singulares no solo de Andalucia sino de toda España. Este enorme territorio entre las provincias de Granada y Almeria, queda definido por lo abrupto del terreno donde los precipicios, las curvas y el sube y baja de las carreteras, hacen de este espacio no apto para aquellos visitantes que desean verlo todo lo más rápidamente posible. Y desde luego que merece la pena disfrutar de la belleza de estos parajes, siempre presididos por los pueblos blancos reposando sobre las laderas de los montes que quedan abrazados por el Parque Nacional de Sierra Nevada donde se encuentra el pico más alto de toda la península: el Mulhacén con casi 3.500 metros de altura.
El primer pueblo que se encuentra el viajero y pórtico de las Alpujarras es Lanjarón. Posiblemente uno de los pueblos más conocidos en España gracias a sus Balnearios de aguas minerales. Sus viejos edificios termales configuran un aire decadente, aunque todavía son numerosísimos las gentes venidas de toda España que van a su balneario.
Siguiendo la ruta nos encontramos con una desviación a Orgiva. Merece la pena acercarse a este pueblo que es la capital de las Alpujarras, para contemplar algunos bellos edificios que lo jalonan al igual que su bella iglesia de la Expectación del S.XVI.
Desde aquí habrá que volver a la carretera anterior para dirigirnos al denominado “Barranco de Poqueira” donde una espectacular visión de pueblos y paisajes nos confirma algo que será la tónica en la visita de estas tierras: pueblos y casas dispuestas en pendiente sobre la ladera de las montañas, apretadas y todas blanqueadas con cal.
En el barranco de Poqueira, se nos aparecen como en un sueño 3 manchas blancas sobre el tapiz de los montes que son los pueblos de Pampaneira, Bubión y Capileira. Estos bonitos pueblos, de esencia musulmana son la meta por antonomasia de cualquier viajero que quiera conocer estos pagos, y representan sin duda la esencia y el alma de los pueblos alpujarreños.
Pasear tranquilamente por sus empinadas calles, observando los cobertizos llamados aquí “tinaos”, bebiendo agua de las innumerables fuentes, y disfrutando del contraste armónico del blanco de las paredes con el rojo y verde de las infinitas macetas con geranios, y de las tiendas con los viejos telares que trenzan las famosas jarapas, es algo que los visitantes no olvidarán.
Pero no queda ahí la cosa. Casi todos los pueblos tienen un común denominador en el tipo de construcción de las casas, verdadero símbolo de estos pueblos alpujarreños.
Por un lado los “tinaos”, que es un cobertizo-puente trazado entre dos casas cubriendo parte de la calle; por otro lado los llamados terraos, construidos por- launa-, que es pizarra triturada con tierra apelmazada, que sirven a la vez como cubierta para la casa y como terraza para las casa que surge por encima. Y como haciendo de decorado encima de los terraos, sobresalen esas peculiares chimeneas que más parecen a las casitas de los gnomos del bosque, con sus vigas de madera y piedra, que a cualquier otro tipo de chimeneas.
Antes de despedirnos de estos pueblos habrá que hacer una pequeña visita a la casa museo Alpujarreño de Bubión, donde sorprenderá el tipismo de lo que otrora eran así las casas alpujarreñas.
Nuestro siguiente destino es el mítico pueblo de Trevélez, pero antes pasaremos por Pórtugos para disfrutar de la fuente agria, la ermita y sobre todo del chorreón a modo de cascada de aguas ferruginosas.
Cuando el viajero llega a Trevélez, su pensamiento se alimenta de una sola palabra: Jamón. Y no es para menos. Su fama viene dada por encontrarse aquí uno de los mejores jamones curados de todo el relieve peninsular. La razón es simple. Trevélez se encuentra a 1476 metros de altura lo que le convierte en el pueblo más alto de toda España. No es de extrañar pues que el ambiente frío que viene del Mulhacén haga estragos en el buen curar de las patas de los cerdos.
Pero no solo del jamón vive Trevélez. Su arquitectura bastante bién cuidada y el tipismo de las casas hacen de ella un lugar más que apetecible para su visita, aunque eso sí habrá que cargarse de paciencia para poder visitar todo el pueblo debido al escalonamiento en que se encuentran sus barrios. No es de extrañar que diga una cancioncilla, aludiendo a su altura que en “Trevélez se oye a los ángeles cantar”.
El viajero quisiera terminar la visita de ésta interminable tierra de las Alpujarras, pensando como la llegó a ver uno de nuestros más insignes escritores como fue Pedro Antonio de Alarcón, sin embargo lo que realmente seduce al viajero es poder llegar al pueblo de Yegen. La razón no es otra que fue aquí donde se quedó a vivir el escritor Gerald Brenan, y donde escribió uno de los libros míticos de todos los relacionados con España: “Al Sur de Granada”. Aunque el pueblo ha perdido casi todo su sabor por culpa de una mala estrategia político-cultural que ha permitido que las casas hayan sido destruidas para hacer otras que no tienen nada de bonitas, destruyendo así el testimonio de nuestros antepasados, por lo menos se conserva la casa donde vivió el insigne escritor. Una placa recuerda este hecho, aunque no se puede visitar.
Al visitante solo le queda perderse en esta maraña de pueblos donde cada uno ofrecerá lo mejor que tiene para así seducir a todo aquel quien lo visita.
Texto y Fotos: Carlos R.Zapata & Elvira Alfaro.
GUIA PRACTICA
Como ir:
Desde Granada se accede a la Alpujarra por la carretera nacional nº 323 vía Lanjarón.
Que comer:
El plato Alpujarreño compuesto por papas a lo pobre, huevos pimientos fritos, longaniza, chorizo y lomo. La trucha de rio es exquisita y que decir de los jamones de Trevélez.
Donde Dormir:
Hotel Alcazaba en Busquistar(958-858687) de estilo alpujarreño cuenta con piscina climatizada, sauna y restaurante.
En Bubión: “Villa Turística” Tf: 958-763111 con restaurante.
Guias:
Rutas por la Costa de Andalucia de la Colección Rutas de la Ed. El País-Aguilar. Imprescindible para saborear totalmente esta ruta y totalmente actualizada.