lunes 20 de agosto de 2007

LAS ALPUJARRAS


Acercarse a las Alpujarras es sin duda uno de los momentos más singulares de cualquier viajero. El mismo Gerald Brenan, se quedó prendado de estas tierras para quedarse a vivir siempre aquí. Descubrir estos parajes únicos en España es algo que nunca defraudará a quién lo visite.

Desde la carretera que va de Granada a Motril el viajero accede a las Alpujarras, desviándose hacia la izquierda, para encontrarse con una de las regiones más singulares no solo de Andalucia sino de toda España. Este enorme territorio entre las provincias de Granada y Almeria, queda definido por lo abrupto del terreno donde los precipicios, las curvas y el sube y baja de las carreteras, hacen de este espacio no apto para aquellos visitantes que desean verlo todo lo más rápidamente posible. Y desde luego que merece la pena disfrutar de la belleza de estos parajes, siempre presididos por los pueblos blancos reposando sobre las laderas de los montes que quedan abrazados por el Parque Nacional de Sierra Nevada donde se encuentra el pico más alto de toda la península: el Mulhacén con casi 3.500 metros de altura.
El primer pueblo que se encuentra el viajero y pórtico de las Alpujarras es Lanjarón. Posiblemente uno de los pueblos más conocidos en España gracias a sus Balnearios de aguas minerales. Sus viejos edificios termales configuran un aire decadente, aunque todavía son numerosísimos las gentes venidas de toda España que van a su balneario.
Siguiendo la ruta nos encontramos con una desviación a Orgiva. Merece la pena acercarse a este pueblo que es la capital de las Alpujarras, para contemplar algunos bellos edificios que lo jalonan al igual que su bella iglesia de la Expectación del S.XVI.
Desde aquí habrá que volver a la carretera anterior para dirigirnos al denominado “Barranco de Poqueira” donde una espectacular visión de pueblos y paisajes nos confirma algo que será la tónica en la visita de estas tierras: pueblos y casas dispuestas en pendiente sobre la ladera de las montañas, apretadas y todas blanqueadas con cal.
En el barranco de Poqueira, se nos aparecen como en un sueño 3 manchas blancas sobre el tapiz de los montes que son los pueblos de Pampaneira, Bubión y Capileira. Estos bonitos pueblos, de esencia musulmana son la meta por antonomasia de cualquier viajero que quiera conocer estos pagos, y representan sin duda la esencia y el alma de los pueblos alpujarreños.
Pasear tranquilamente por sus empinadas calles, observando los cobertizos llamados aquí “tinaos”, bebiendo agua de las innumerables fuentes, y disfrutando del contraste armónico del blanco de las paredes con el rojo y verde de las infinitas macetas con geranios, y de las tiendas con los viejos telares que trenzan las famosas jarapas, es algo que los visitantes no olvidarán.
Pero no queda ahí la cosa. Casi todos los pueblos tienen un común denominador en el tipo de construcción de las casas, verdadero símbolo de estos pueblos alpujarreños.
Por un lado los “tinaos”, que es un cobertizo-puente trazado entre dos casas cubriendo parte de la calle; por otro lado los llamados terraos, construidos por- launa-, que es pizarra triturada con tierra apelmazada, que sirven a la vez como cubierta para la casa y como terraza para las casa que surge por encima. Y como haciendo de decorado encima de los terraos, sobresalen esas peculiares chimeneas que más parecen a las casitas de los gnomos del bosque, con sus vigas de madera y piedra, que a cualquier otro tipo de chimeneas.
Antes de despedirnos de estos pueblos habrá que hacer una pequeña visita a la casa museo Alpujarreño de Bubión, donde sorprenderá el tipismo de lo que otrora eran así las casas alpujarreñas.
Nuestro siguiente destino es el mítico pueblo de Trevélez, pero antes pasaremos por Pórtugos para disfrutar de la fuente agria, la ermita y sobre todo del chorreón a modo de cascada de aguas ferruginosas.
Cuando el viajero llega a Trevélez, su pensamiento se alimenta de una sola palabra: Jamón. Y no es para menos. Su fama viene dada por encontrarse aquí uno de los mejores jamones curados de todo el relieve peninsular. La razón es simple. Trevélez se encuentra a 1476 metros de altura lo que le convierte en el pueblo más alto de toda España. No es de extrañar pues que el ambiente frío que viene del Mulhacén haga estragos en el buen curar de las patas de los cerdos.
Pero no solo del jamón vive Trevélez. Su arquitectura bastante bién cuidada y el tipismo de las casas hacen de ella un lugar más que apetecible para su visita, aunque eso sí habrá que cargarse de paciencia para poder visitar todo el pueblo debido al escalonamiento en que se encuentran sus barrios. No es de extrañar que diga una cancioncilla, aludiendo a su altura que en “Trevélez se oye a los ángeles cantar”.
El viajero quisiera terminar la visita de ésta interminable tierra de las Alpujarras, pensando como la llegó a ver uno de nuestros más insignes escritores como fue Pedro Antonio de Alarcón, sin embargo lo que realmente seduce al viajero es poder llegar al pueblo de Yegen. La razón no es otra que fue aquí donde se quedó a vivir el escritor Gerald Brenan, y donde escribió uno de los libros míticos de todos los relacionados con España: “Al Sur de Granada”. Aunque el pueblo ha perdido casi todo su sabor por culpa de una mala estrategia político-cultural que ha permitido que las casas hayan sido destruidas para hacer otras que no tienen nada de bonitas, destruyendo así el testimonio de nuestros antepasados, por lo menos se conserva la casa donde vivió el insigne escritor. Una placa recuerda este hecho, aunque no se puede visitar.
Al visitante solo le queda perderse en esta maraña de pueblos donde cada uno ofrecerá lo mejor que tiene para así seducir a todo aquel quien lo visita.

Texto y Fotos: Carlos R.Zapata & Elvira Alfaro.

GUIA PRACTICA

Como ir:
Desde Granada se accede a la Alpujarra por la carretera nacional nº 323 vía Lanjarón.
Que comer:
El plato Alpujarreño compuesto por papas a lo pobre, huevos pimientos fritos, longaniza, chorizo y lomo. La trucha de rio es exquisita y que decir de los jamones de Trevélez.
Donde Dormir:
Hotel Alcazaba en Busquistar(958-858687) de estilo alpujarreño cuenta con piscina climatizada, sauna y restaurante.
En Bubión: “Villa Turística” Tf: 958-763111 con restaurante.
Guias:
Rutas por la Costa de Andalucia de la Colección Rutas de la Ed. El País-Aguilar. Imprescindible para saborear totalmente esta ruta y totalmente actualizada.

LA COSTA ESMERALDA DE BRETAÑA


De la innumerables atracciones que ofrece la región de Bretaña, la bien llamada Costa Esmeralda, atrae a los visitantes desde principios del S.XIX, cuando los ingleses y más tarde los americanos descubrieron las excelentes playas de Dinard, y la ciudad de Saint-Malo que dejó de ser corsaria para convertirse en la señora de todos los mares.

Al llegar a Saint- Malo, lo primero que llega a la mente del viajero son las resonancias marineras y corsarias que emanan por los cuatro costados de esta maravillosa ciudad. Basta con pasear por el adarve de sus excelentes murallas (construidas en el S.XII y ampliadas en el XVIII) para advertir que toda ella parece configurarse como parte intrínseca de ese mar que le ha dado la vida a lo largo de los siglos. Y mirando siempre al mar nos encontramos con las estatuas de Jaques Cartier que fue el descubridor del río San Lorenzo y Canadá en 1534 y Robert Surcouf, capitán corsario al servicio del rey de Francia, azote de las naves tanto militares como comerciales españolas, inglesas, etc. No es de extrañar que la estatua atisbe el horizonte señalando con su dedo acusador a “l’Angleterre.”
Desde el adarve, que rodea el casco antiguo durante casi 2 kilómetros, la visión del mar con los pequeños islotes de Grand y Petit-Bé es única y si además aparecen nubarrones, que teñidos de una luz sobrecogedora parecen engullir a la ciudad, producirá en el visitante algo parecido a un éxtasis visual sin parangón alguno. Es precisamente en el islote del Grand-Bé, donde está enterrado otro de los hijos célebres de la ciudad y también de Francia: el escritor Chateaubriand. No es de extrañar que se diga de este gran autor romántico que nació en un día de tempestad “cuyo ruido arrulló mi primer sueño”, pues el cielo tempestuoso es el que impera por estos lares.
Para completar la tradición marinera de la ciudad, habrá que visitar el museo municipal, alojado en el castillo según se entra por la Puerta St.Vicent. Desde lo alto de la torre se obtiene otra impresionante vista de la ciudad y del mar, al igual que cientos de años atrás cuando partían de aquí las naves, que iban a luchar allende los mares o para descubrir territorios como el de Canadá o las Islas Malvinas, que fueron colonizadas por los “malouin” (malvino o natural de St. Malo).
Más tarde el viajero deberá adentrarse en la ciudadela, con sus altas casas de piedra de granito de finales del S.XVIII. La mayoría de los edificios presentan una uniformidad casi escurialense, aunque quedó parcialmente destruida durante la II Guerra Mundial, fue reconstruida fielmente, recuperando su esplendor de antaño, para convertirse en una de las atracciones turísticas más importantes del norte de Francia.
St-Malo no se mira solamente en el mar, sino también en el río Rance, pues se encuentra justo en su desembocadura, que se hace navegable hasta la bella ciudad de Dinan.
Pues bien, justo enfrente de St. Malo, a la otra orilla del Rance, se encuentra la ciudad más aristocrática de toda Bretaña: Dinard. Lugar predilecto por la aristocracia inglesa desde 1850, Dinard se deja seducir por la suavidad de su clima, el encuentro del río Rance con el mar, las excelentes perspectivas desde algunos de sus acantilados, la visión de St-Malo, y sobre todo unas playas, palacios, y chalets tipo Belle Époque de ensueño que aún conquistan a los viajeros de todo el mundo.
La ruta de la Costa Esmeralda prosigue desde St-Malo hacia Normandía para llegar a Cancale.
Esta ciudad es muy conocida en Francia gracias al cultivo y consumo de ostras. Ya conocidas por los romanos, las ostras de Cancale adquieren su fama por las fuertes mareas que inundan los criaderos todos los días. No será difícil encontrar numerosos restaurantes, sobre todo cerca del puerto que ofrecen este manjar, pero también es posible comprarlas frescas y podérselas comer en algunos de los bancos junto al puerto, mientras se divisa la bahía del Mont St-Michel, o bién llevarlas a casa para degustarlas tranquilamente.
Desde Cancale, volvemos a Dinard para seguir la ruta costera donde una serie de pueblecitos a cada cual con más encanto, como St.Briac, St-Cast-le Guildo, Sables d’Or les Pins, y Erquy, con excelentes playas, y promontorios rocosos, se nos antojan merecedores de una visita.
Nuestro recorrido termina en dirección al Cap Fréhel, no sin antes pasar por el impresionante castillo de Fort la Latte. Ubicado en un saliente rocoso, el castillo es digno de ver. No es de extrañar que Hollywood lo eligiera para rodar la excelente película llamada “Los Vikingos” con Kirk Douglas y Tony Curtis.
El Cap Fréhel, es el final de nuestro viaje. Un lugar que no deja indiferente a nadie por sus vistas, por sus acantilados, y por ese faro que alumbra todos los confines de la Costa Esmeralda.

FOTOS Y TEXTO: CARLOS R. ZAPATA & ELVIRA ALFARO

GUIA PRACTICA


COMO IR:
Hasta París, tren-hotel Elipsos, con salida desde Madrid y Barcelona, y desde allí, en tren de alta velocidad(TGV) hasta Rennes. En esta ciudad lo más práctico es alquilar un coche. St-Malo se encuentra a 65 km.
También se puede ir en avión con Regional, filial de Air France, con 3 vuelos diarios desde Madrid y Barcelona a Nantes (via Burdeos). xxx.regional.fr

DONDE DORMIR:
El Château de la Coste, data de los S. XVIII y XIX, ubicado cerca de St.Brieuc, un excelente lugar desde donde se puede recorrer toda la Bretaña. El Castillo se encuentra en el centro de un parque arbolado con un estanque dándole un aire muy romántico. Dispone de 5 habitaciones en 2 plantas, con comedor, cocina, estufa de leña, lavavajillas, nevera, etc. Para precios consultar en Internet en la página de INTERHOME, desde donde se puede reservar sin problemas, o bién llamando al 93 409 05 22.
INTERHOME. Es una cadena de alquiler de Apartamentos, Hoteles, Chalets, Palacios, Castillos etc, con una buena relación calidad-precio, que trabaja desde hace más de 30 años no solo en España sino en toda Europa, con más de 20.000 alojamientos. Tfono en España:902 302 306 y 93 409 05 22 . www.interhome.es

GUIAS:
Francia. Guias Visuales y Guias Fodor’s, ambas de la Editorial El País-Aguilar, son sin duda las guías más completas de todo el mercado Con sus numerosas fotos, planos, y datos prácticos la convierten en una guía imprescindible para llevarse a Bretaña.

ZAMORA


LA CIUDAD QUE NO SE GANÓ EN UNA HORA CUANDO FUE ASEDIADA POR EL REY SANCHO QUE QUERIA APODERASE DEL TERRITORIO QUE ENTONCES GOBERNABA SU HERMANA URRACA , SE MUESTRA ORGULLOSA DE SU HAZAÑA, MIRANDOSE PARA SIEMPRE EN LAS AGUAS DEL RIO DUERO, TAMBIEN TESTIGO MUDO DE LAS ANDANZAS DE VIRIATO, CUANDO GUERREABA CONTRA LOS ROMANOS.

La ciudad se conserva en parte bien amurallada, trepando la muralla desde el nivel del río, hacia lo alto del promontorio donde se asienta y guardando en su perímetro la antigua ciudad medieval.
Atravesando el Duero por el Puente románico del siglo XII a través de sus 16 arcos que a veces no han sido capaces de detener las furiosas aguas del río, habiendo tenido que sufrir diferentes reconstrucciones a lo largo de su historia, se accede a la ciudad a través de la calle Pizarro para encontrar una de las múltiples iglesias románicas con las que cuenta Zamora, que por ello es llamada la ciudad del románico. Se trata de la iglesia de la Magdalena.
Siguiendo la calle encontramos la plaza de Viriato. Esta plaza se adorna con una estatua del célebre personaje que enseñó al mundo entero una nueva forma de lucha la guerrilla. La plaza se forma con edificios singulares como el Hospital de la Encarnación, sede hoy del Palacio de la Diputación, o el Palacio de los Duques de Alba y Aliste, hermoso edificio ocupado por el Parador Nacional de Turismo.
Un poco más adelante, la plaza Mayor se aparece bulliciosa, llena de terrazas y bares donde se reúnen los zamoranos para tomar unas copas, comer o charlar. La plaza cuenta con la hermosa fábrica de la iglesia de San Juan y delante de ella el monumento alegórico dedicado a Merlú se trata de un curioso personaje todo vestido de negro, cuyo cometido es dar un toque de trompeta para indicar que empiezan las procesiones de Semana Santa que se vive con muchas devoción en éstas tierras.
Es el momento de dejarse cautivar por el encanto de la ciudad y perderse paseando por sus callejas, encontrando recoletas plazuelas que muestran cada una de las muchas iglesias con las que cuenta la ciudad, todas ellas románicas y todas tan hermosas que dejarán impresionado al visitante.
San Pedro de la Nave, Santiago del Burgo, San Vicente, San Juan. Casi todas están dedicadas a hombres santos, pues el románico es sobre todo masculino, de características fuertes, apegado a la tierra, robusto.
Además de iglesias, Zamora entre las subidas y bajadas de sus calles esconde singulares y hermosos edificios como los palacios del Cordón o el de los Momos, sito en la plaza de Zorrilla, es de estilo renacentista del siglo XVI.
El punto más elevado de la ciudad está ocupado por la catedral cuya construcción comenzó en el siglo XII, pero que hoy la vemos adornada de diferentes estilos, siendo uno de los más curiosos su cimborrio bizantino, cubierto por una techumbre de aspecto escamoso que da un toque oriental a la catedral cristiana.
A su espalda encontramos una de las puertas de la ciudad, llamada del Obispo y junto a ella la casa del Cid.
Este personaje nos lleva hasta la iglesia de San Isidoro, para encontrarnos con el Portillo de la Traición, una de las leyendas populares de la ciudad, que cuenta como entró Bellido Dolfos a la ciudad por dicho portillo perseguido por el Cid, después de haber dado muerte al rey Sancho.
Pero si Viriato o el Cid nos cautivan con sus leyendas, la gastronomía zamorana nos cautivará con sus sabores, y no podemos despedirnos de la ciudad sin haber probado sus deliciosos embutidos, legumbres y dulces populares.

TEXTO : Elvira Alfaro y FOTOS: Carlos R. Zapata

GUIA PRACTICA:


DONDE DORMIR:
LA HOSTERIA REAL DE ZAMORA. C/ Cuesta Pizarro, 7 Tfono:980 534 545
www.hosteriasreales.com
Otro de los edificios emblemáticos de la cadena de las Hosterias Reales, que son hoteles y a la vez auténticos museos, ubicados en edificios históricos-artísticos, y situados en entornos singulares. Conocido también como el Palacio de la Inquisición ya que aquí se alojaban los Inquisidores cuando venían a Zamora, es actualmente un excelente Palacio, y donde además se puede degustar una rica gastronomía típica de la región. Excelente relación calidad-precio.
DONDE COMER:
Restaurante la Posada C/ Benavente,2 Tf:980516474. Toda una referencia en el ambiente gastronómico de Zamora. Muy buena relación calidad-precio.
GUIAS:
Castilla y León de las Guías Azules de Ediciones Gaesa. Como dice el lema de todas sus guías:”Descubre el mundo por la suela de tus zapatos”, es una guía muy bien documentada y absolutamente recomendable para llevarla por las tierras de España y de todo el mundo.

jueves 16 de agosto de 2007

S A L V A D O R D E B A H I A

SITUADA EN LA ENTRADA DE LA BAHÍA DE TODOS LOS SANTOS, LA MÁS GRANDE DEL PAÍS, Y CAPITAL DEL BRASIL HASTA 1763, ESTA CIUDAD ES EL ALMA MATER DEL ESTADO, DONDE LA CULTURA AFRO-BAHIANA, LA ARQUITECTURA COLONIAL Y EL ENCANTO DE SUS PLAYAS, CONFORMAN UN DESTINO UNICO EN TODO EL CONTINENTE SUDAMERICANO.

Cuando el portugués Tomé de Souza fundó la ciudad allá por 1549, seguramente no pensó, que el emplazamiento elegido pasaría por ser probablemente el mejor de toda Sudamérica. Aunque unos años antes ya habían pisado tierra en la ciudad conocida como Porto Seguro, es en Bahía, donde definitivamente los portugueses se asientan para no volver nunca más a la metrópoli hasta pasados 300 años.
Mientras tanto, la gran expansión de plantaciones de azúcar y de cacao, obligó al suministro de esclavos, por lo que los barcos portugueses, van llegando al puerto de Bahía con miles de ellos apresados en el golfo de Guinea, y Angola. Bahía se transformará pronto en una metrópoli allende los mares, para convertirse después en la ciudad más rica de toda Iberoamérica.
La llegada de esos miles de esclavos africanos, configuraron, al paso de los años, que Bahía fuera ante todo una ciudad donde la mezcla de razas se hacía inevitable. Ciudad negra, blanca, y mulata, Bahía acoge sin resentimientos esa hermandad de sangre, a la que nunca ya le dará la espalda.
A la religión católica-cristiana traída por los portugueses, los africanos, responden con sus propios dioses negros, que solo los llevaban en el corazón.
Los santos africanos “orixas” se van transformando poco a poco en su equivalente a los santos cristianos, y así aparecen santos como “Óxala” (Jesucristo); “Yemanjá”, sincretizada como la Virgen, diosa de las aguas etc.
Para una ciudad volcada al mar, sería interesante empezar por la costa para darse cuenta, de que Bahía no sólo es el alma y sentimiento de Brasil, sino que es una ciudad donde el mar es parte integrante de su idiosincrasia, y a la que los bahíanos la ennoblezen haciéndola parte vital de sus manifestaciones festivas, como la fiesta Yemanjá.
Desde la playa de Itapuá, a la que cantaba Vinicius de Moraes, hasta el pequeño cabo donde se encuentra el Farol de Barra (más conocido por el fuerte de San Antonio), la costa es un hervidero de playas, donde los cuerpos de los mulatos, afro-brasileños, y blancos, relucen en todo su esplendor, como si de un espectáculo se tratara.
Costeando por la bahía, habrá que hacer una parada imprescindible en el "Solar de Unháo", para ver el espectáculo de la "capoeira", y visitar la iglesia de Bonfin, a la que los bahíanos la tienen más devoción.
Siguiendo por la costa de la bahía, se llega por fin a la "Cidade Baixa". Es aquí donde destacan dos construcciones, que son conocidas en toda la ciudad. El mercado Modelo, donde acuden todos los turistas para sus compras, y el gigantesto elevador "Lacerda", verdadero simbolo de Bahía. La visión que se ofrece ya en la ciudad alta, desde la plaza de Thomé de Souza, fundador y primer gobernador de la ciudad, es indescriptible. En días claros se verá la inmensa bahía, con su isla de Itaparica, la cidade baixa, los muelles, etc. Pero lo mejor está por venir, pues en la llamada Cidade Alta, se encuentra el "Pelourinho" y todos los monumentos importantes de la ciudad, que han hecho de ella, merecedora en 1985 de ser nombrada Patrimonio de la Humanidad.
En el Pelouriño, los colores, se asientan en todas las direcciones. Un inmenso conjunto de edificios ya restaurados, enseñan sus fachadas alegres pintadas en diferentes gamas de amarillos, cremas, rosas, azules, y adornadas con estuco de gran calidad. El esplendor de Bahía, provenía de los grandes hacendados y comerciantes, que gracias al comercio del azúcar, y del tráfico de esclavos, pudieron construir palacios, iglesias, etc. Durante el S. XVII y XVIII, Bahía rivaliza no sólo con la Habana, Lima o México, sino también con Lisboa, Sevilla, o Londres.
Paseando por el Pelouriño, no es de extrañar que el visitante comprenda el dicho de que en Salvador de Bahía, hay tantas iglesias como días tiene el año.
Comenzando con la maravilla del "Terreiro de Jesus", que es la plaza central de la ciudad antigua, donde destaca por un lado la Catedral de la Compañía de Jesús, la antigua Universidad, y las Iglesias de Sao Pedro dos Clérigos, y Sao Domingo de Gusmao. Y al otro lado, el convento de San Francisco, quizás el monumento más visitado de toda la ciudad, gracias a su interior donde los altares están revestidos de láminas de oro.
Muy cerca se encuentra la plaza donde se ubica la casa-fundación de Jorge Amado, insigne escritor bahiano, cuyas obras han sido traducidas a más de 40 idiomas. Sus libros servirán al visitante como guía para comprender mejor la forma de vida y de ser, a lo largo de los siglos, de los pioneros de estas tierras "donde las razas se encontraron y se mezclaron".
Y nada mejor para reponer fuerzas que acercarse a las vendedoras ambulantes que pululan por toda la ciudad y que ofrecen la comida más típica de Bahía: el Acarajé. Esta especie de buñuelo hecho con harina de alubias, fritos en el aceite del dendé y rellenados con vatapá (pasta con aceite de palma de coco), ensalada de tomate, cebolla, caruru y gambas fritas, se han convertido en uno de los emblemas más típicos de la ciudad.
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TEXTO Y FOTOS: CARLOS R. ZAPATA & ELVIRA ALFARO

G U I A P R A C T I C A

COMO IR:
La mejor oferta relación-precio la tiene la mayorista NOBEL TOURS, con superofertas desde 1100 euros, incluyendo avión I/V, traslados, y 3 noches en el hotel Super Clubs Breezes, todo incluido.
DONDE DORMIR:
En Bahía:El Hotel Catussaba, Tfono: 55(71)374-8000- Fax: 55(71)374-4749.
http://www.catussaba.com.br
El hotel es el único que dispone de acceso directo y exclusivo a la Playa de Itapuá, una de las mejores de toda la costa de Salvador de Bahía.
Merece la pena visitar el complejo “Costa de Sauípe”. Situado en la espectacular costa de los cocoteros, a 75 Km de Salvador de Bahía, con más de 10 Km de playas vírgenes Dentro de su complejo el Hotel ”Super Clubs Breezes”, es el primer resort en Brasil con el sistema de todo incluido. E-mail:reservas @superclubs.com.br
Otro Hotel, al lado de la Praia Da Forte es el “Eco Resort”, ubicado en una completa integración con la naturaleza, rodeada por 5 reservas ecológicas, y 12 km de playas vírgenes. Todas sus habitaciones cuentas con la típica hamaca que hará las delicias del turista.;
www.praiadoforte.com
En Arraial da Ajuda: el Hotel Pousada Coqueiros, Tlf:073 575-1229. Posee los encantos de las típicas pousadas del país. Muy recomendable.
QUE VER:
Además de Salvador de Bahía y siempre que se tenga tiempo, sería muy recomendable visitar El Castillo- Palacio “Garcia D`Avila”, en la Costa de Sauipe, la visita al Proyecto Tamar y la Playa da Forte, y por supuesto habrá que visitar Porto Seguro y Arraial da Ajuda, a unos 600 km al Sur de Bahía, donde la animación está servida, y con sus espectaculares playas, sus recorridos en barco, y sus edificios, los primeros que hicieron los portugueses en Brasil.
GUIAS:
Brasil. Guia Azul. Editorial Gaesa. Muy práctica y detallista. Imprescindible.
Brasil. Guias Traveler. Ed. Condé Nast. Todo un lujo de guia .

AIX EN PROVENCE

CONSIDERADA UNA DE LAS CIUDADES MAS ELEGANTES DE FRANCIA: AIX-EN-PROVENCE, FUE LA ANTIGUA CAPITAL DE PROVENZA, CON UNIVERSIDAD DESDE 1409, AIX TIENE EL ORGULLO DE SER LA CIUDAD NATAL DEL PRECURSOR DEL CUBISMO "CEZANNE" Y EL LUGAR DE ADOPCION DE "ZOLA".

Esta hermosa ciudad fue la capital de la Provenza desde el S.XII hasta la Revolución. Aix ante todo es una ciudad elegante. Una ciudad en la que habrá que pasear sin prisas, y sin temor a perderse, señal de que se está disfrutando de su bién conservado conjunto urbanístico.
El nombre de Aix, proviene de los romanos que vinieron aquí atraídos por los manantiales de aguas termales;- Aix-, procede de Aquae Sextiae(las aguas de Sextius) en honor al cónsul que se cree que fundó la ciudad en el año 122 a.C.
Por eso al andar por Aix, lo que primero sorprende son la gran cantidad de fuentes que adornan la ciudad. Unas cuarenta fuentes públicas refrescan el paisaje, salpicando por mascarones de piedra o tubos de bronce agua caliente y fría; a veces adosadas a nobles fachadas y a veces jalonando con sus columnas romanas o sus pirámides clásicas las plazas y los cruces de la ciudad.
La más espectacular es la fuente de la Rotonda, desde donde sale una de las calles más bonitas de toda Francia: El Cours Mirabeau. Esta majestuosa avenida construida en el S.XVII, a imagen y semejanza de los Campos Eliseos de Paris, es el eje central de la población y separa a la ciudad en 2 partes bien definidas. Por el Norte la ciudad medieval, por el sur el barrio Mazarin, o lo que es lo mismo la ciudad residencial, renacentista y clasicista, de trazado regular, construida por Mazarino (de ahí viene su nombre).

LA CIUDAD DE LAS FUENTES

El Cours Mirabeau, con sus platanos gigantes que parecen querer comerse toda la avenida, está jalonada por 3 fuentes y un sinfín de palacetes que la adornan, pequeñas obras maestras de la arquitectura francesa.
Desde la fuente de la Rotonde hasta la de Roi René, el Cours Mirabeau, acapara dos tipos diferentes de visitantes. En el lado sur de los palacetes elegantes del Barrio Mazarino, la gente va a los Bancos, y oficinas, sin preocuparse mucho de lo que ocurra en la calle. Sin embargo en la acera de el norte, la que bordea a la ciudad medieval, está todo lleno de restaurantes, cafés y bistros, con sus típicas terrazas llenas a rebosar donde una gran multitud de turistas, curiosos y estudiantes (Aix es quizás la ciudad que más atrae a estudiantes de todo el mundo para apreder francés),la dan una vida increíble. No es de estrañar que Cezanne, Churchill,y Cocteau, entre otros frecuentaran el café "Deux Garçons", uno de los emblemas de esta majestuosa calle.
Y ya que hablamos del pintor, habrá que decir que la ciudad está orgullosa de que se le conozca en el mundo, no sólo por su legado histórico-artístico, que lo tiene, sino por ser el lugar de nacimiento del precursor del arte moderno o cubista, el pintor Cézanne. También por vivir en esta ciudad desde los 3 años el gran insigne escritor Emile Zola. Zola siempre hablaba de Aix en su juventud como "Plassans", llegando a tener una gran amistad con el pintor.
Al pasear por la ciudad medieval de Aix, es de agradecer que sus calles sean casi todas semipeatonales. El Palacio de la Justicia, la Iglesia de la Madeleine y sobre todo el Ayuntamiento del S.XVII con su torre del Reloj, antiguo campanario de la ciudad con su reloj astronómico de 1661, son sólo algunas de las construcciones que dan garbo a Aix. Al pasar por debajo de la torre del reloj, aparece un antiguo anuncio grande de los años 20, que increíblemente se conserva todavía en la pared de una casa. Buena presentación para siguiendo por la Rue Gastón-de-Saporta, llegar un poco más arriba a la Plaza de la Universidad, siempre llena de estudiantes extranjeros, que a la salida contemplan impertérritos la exquisita Catedral de St.Sauveur, que auna todos los estilos arquitectónicos como un claustro del S.XII, un batisterio merovingio, o las puertas de entrada esculpidas del siglo XVI, de una belleza que será difícil olvidarse.

CEZANNE,UN PINTOR PARA LA ETERNIDAD.

De Cézanne, se puede hablar continuamente según se va conociendo la ciudad. Existen itinerarios por toda la ciudad donde se enseña los lugares en los que vivió, estudió o trabajó el pintor. Hay fuentes y calles dedicadas a él en su honor, y además se conserva perfectamente el taller o "atelier" donde pintó sus últimos cuadros, y tal como lo dejó antes de morir.
Este gran pintor posimpresionista, que forjó los cimientos de la pintura cubista, pintó aquí "Les Grandes Baigneuses" obra precursora de este nuevo ismo,(que más tarde desarrolló Picasso y Braque, para convertirlo en cubismo total) dejó numerosas telas pintadas de la ciudad, aunque una de sus obsesiones pictóricas fue la apabullante perspectiva de la mítica montaña San Victoria, de la cual la pintó más de 50 veces.
Desde el campanario de la catedral de St-Sauveur, la visión de Aix es sobrecogedora, y la Montaña de Sainte -Victoire, emerge a lo lejos como un iceberg en el mar. Nada más salir de Aix, la sombra de tan gigantesca montaña parece ya querer engullir a Aix. Después de pasar por el molino donde algunas veces se refugiaba Cezanne, aparece como una masa compacta y surgida de la campiña, esta gran montaña.
Justo al otro lado de Ste-Victoire, se encuentra un pueblecito pequeño, con una memorable vista de la montaña-Vauvenargues-. Aunque tiene un cierto encanto, con sus ventanales y puertas pintadas en un color añil fuerte que le da vistosidad, no habría llegado a las enciclopedias de todo el mundo a no ser que el Castillo que existe en el pueblo, es el sitio donde está enterrado el genio de los pintores, el español Pablo Picasso. Aunque no se puede ver su tumba, ni el interior del castillo, no está de más darse un garbeo por el pueblo para comprobar in situ, como es la última morada del genio malagueño.

GUIA PRACTICA
COMO IR:
Para ir a Aix en Provence, se accede por la autopista A9 "La Languedocienne", después la A54 y A8. Desde Madrid son 1240 Km. Desde Barcelona 550 Km.
Iberia tiene vuelos directos a Marsella desde Madrid y Barcelona. Se puede alquilar un coche en el mismo aeropuerto para el fin de semana. También en tren Barcelona-Marsella, via Port-Bou.

QUE VER:
Museo Granet. 13 rue Cardinales. Es el principal museo de la ciudad. Tiene lienzos de Cezanne, además de material arqueológico.
Atelier Paul Cézanne.9 Av.P.Cezanne. tf.42210653. A 10 minutos andando desde la catedral, se encuentra este su último estudio que el mismo diseñó, y que se conserva tal como lo dejó al morir en 1906.
Pavillon de Vendome, 13 rue de la Molle. Construida en el S.XVIII es una de las más bonitas de Aix. Y por supuesto la Catedral de St-Sauveur, y las numerosas fuentes que pululan por toda la ciudad.
FIESTAS:
Festival de Música y de Danza, las primeras semanas de Julio.
QUE COMER:
Se trata de una gastronomia mediterránea, donde el aceite de oliva, las aceitunas, el ajo,y las "finas hierbas" representan las directrices de los "produits du terroir" por dónde se mueve esta cocina.
Por toda la ciudad se vende los famosísimos "Calissons", dulces parecidos a nuestros mazapanes( de hecho su base son las almendras españolas). La mejor marca son los "Calisson de Leonard Parli", cuya fábrica y tienda se puede visitar en la 35 Av.Victor Hugo. Tf. 3342260571. Sin duda toda una tradición de Aix.
DONDE DORMIR:
Una buena solución (vivienda de chalet en un lugar privilegiado, céntrico y económico, es dormir en la Gîte "El Romarin",1750 Route de Saint Canadet 13100 Aix en Provence. Tf. 04 42 63 11 98. Sus dueños (Sres de Fernández) son encantadores y además medio españoles y te ayudaran en todo lo que necesites. Desde aquí cualquier lugar a visitar de la Provenza queda a menos de una hora.
QUE COMPRAR:
Los jabones de esencias, y las bolsitas llenas hierbas, son un buén regalo. Los dulces de Calisson de Leonard Parlí.
DIRECCIONES:
Comite Departemental du Tourisme des Bouches-du Rhone. 13,Rue Roux de Brignoles-13006 Marseille. Tfono: 04 91 13 84 13- FAX: 04 91 33 01 82. Preguntar por Nathalie Steinberg, un encanto de persona y además habla español.
Oficina de Turismo de Aix. Tf. 33(0)442161161.E-mail: infos aixenprovencetourism.com
GUIAS:
La Guia Michelin de Francia, muy práctica y Costa Azul-Provenza, de El Pais Aguilar, son muy completas y muy detallistas, con profusión de fotos.

TEXTO Y FOTOS:
CARLOS R. ZAPATA & ELVIRA ALFARO.

LA COSTA BRAVA SURREALISTA, UN VIAJE DALINIANO

En la Costa Brava te inunda el espíritu de Dalí. Si levantas el mar con los dedos de la mano, quedarán al descubierto las rocas, las algas, las estrellas de mar, e incluso los bañistas que disfrutan de las calas de la zona.
Al mirar la hora para saber si es el momento de comer, el reloj se reblandece y se estira mientras cae por tu muñeca. Incluso las innumerables curvas de las que surcan toda la Costa Brava parecen diseñadas por el Divino Dalí… y es que La Costa Brava tiene toda la magia del Surrealismo.

Olvídese del turismo agobiante que padece una gran parte de nuestro Mar mediterráneo, la Costa Brava es un oasis del turismo de colchoneta y nevera en la playa. Esto es otra cosa… un paraíso. Una creación surrelista y bella donde los pinos se mezclan con las olas y los pueblos se funden con las montañas.

Uno de los alicientes de la Costa Brava es la inmensa oferta cultural que ofrece a quein la visita. Sin duda el protagonista absoluto es el mundialmente famoso Salvador Dalí, que ocupa tres punots clave de esta zona de Gerona.

En una de las muchas entrevistas que le hicieron (y que podemos visionar en youtube.com) Dalí reconocía su enorme obsesión por ubicar un museo dedicado a su arte y su persona en Figueras, justo al lado de la Iglesia donde fue bautizado.

Cuando se llega a Figueras uno puede comprobar como la influencia daliniana se encuentra en cada tiendecita del pueblo (tazas con bigotes, camisetas con elefantes, cuadros de los relojes blandos, y un enorme etcétera de productos dalinianos).
Es impresionante ver las enormes flias de gentes de todo del mundo que esperan impacientes para entrar al Museo Dalí, ubicado en el antiguo teatro de Figueras, pintado de un rojo bermellón, con infinitos panes pegados en sus pareces y con unas esculturas con estética de autorretratos a lo largo del tejado.

El Museo Dalí, aunque pocos los sepan, es el segundo de los museos de España más visitado (después de El Prado, claro). Aunque las diferencias son abismales. El Museo Dalí, no es exactamente un museo. Sí, hay cuadros. Sí, hay esculturas. Pero hay un ingrediente que no se puede explicar con palabras y que convierte al Museo Dalí en una Mezcla de circo y parque de atracciones. Desde luego es uno de los pocos museos del mundo donde disfrutan por igual los mayores que los pequeños, los expertos dalinianos, que los visitantes sin conocimientos previos sobre el pintor. Un museo para todo el mundo.

No hay momento para el aburrimiento en el Museo Dalí. Cuadros tridimensionales, joyas surrealistas, esculturas fantasmagóricas, techos que dejan ver universos nocturnos y mágico, habitaciones amuebladas que forman caras femeninas, y un fantástico coche de la década de los 40 que le fue regalado a Dalí por una famosa personalidad de Estados Unidos.

El recorrido daliniano por la Costa Brava tiene un parada obligada en Púbol donde el Divino pintor regaló a su mujer un castillo medieval, que durante los años 70 fue la residencia de la esposa del pintor y a principio de los 80 la suya propia. Como dato curioso, Dalí, cuando le regaló a Gala este castillo, le prometió que no entraría en él, a no ser que contase con el permiso previo de su esposa. En este castillo no encontramos el desorden surrealista de Dalí, pero si que podemos admirar las pinturas y dibujos que Dalí regaló a Gala, además de las famosas esculturas de elefante que decoran el jardín, una colección de trajes de alta costura de Gala, el mobiliario y los numerosos objetos con los que ellos lo decoraron.

Y dejamos para el final, la joya de la corona, ni más ni menos, que la mismísima casa en la que vivió Salvador Dalí con su mujer. Esta casa se encuentra en Cadaqués, para ser más concretos en Port Lligat, en una pequeña cala repleta de pequeños barcos, entre los que se encuentra, por cierto, la barca en la que navegaban Dalí y Gala.

La casa, de un color blanco muy limpio, fue una antigua casa de pescadores que Dalí compró y fue construyendo a su medida a lo largo de los años.

Nada más entrar por la puerta principal nos recibe un enorme oso polar disecado que porta unos collares que Dalí le colocó y que servía como perchero para los invitados. La casa se divide en varios aposentos entre los que podemos destacar la habitación de matrimonio de Dalí y Gala en la cual a través de un sencillo juego de espejos recibía el primer rayo solar del día.

También nos encontramos con el taller en el que Dalí pintaba sus obras y en el que aún perduran las pinturas e incluso algunos cuadros inacabados.
Otro de los lugares emblemáticos de la Casa Dalí es el tejado/azotea adornado con los enormes huevos que tanto obsesionaban al pintor y por una creación escultórica de un tamaño tan grande que solo puede contemplarse desde el punto más alto de la casa. Es un gigante tumbado en el suelo, entre los olivos del jardín hecho con basura, neumáticos y restos de barcas destrozadas.

Un viaje de los más recomendables, un viaje mágico, surrealista y de un gran interés cultural que no dejará indiferente a nadie: La Costa Brava Surrealista, un viaje daliniano.