LA CIUDAD QUE NO SE GANÓ EN UNA HORA CUANDO FUE ASEDIADA POR EL REY SANCHO QUE QUERIA APODERASE DEL TERRITORIO QUE ENTONCES GOBERNABA SU HERMANA URRACA , SE MUESTRA ORGULLOSA DE SU HAZAÑA, MIRANDOSE PARA SIEMPRE EN LAS AGUAS DEL RIO DUERO, TAMBIEN TESTIGO MUDO DE LAS ANDANZAS DE VIRIATO, CUANDO GUERREABA CONTRA LOS ROMANOS.
La ciudad se conserva en parte bien amurallada, trepando la muralla desde el nivel del río, hacia lo alto del promontorio donde se asienta y guardando en su perímetro la antigua ciudad medieval.
Atravesando el Duero por el Puente románico del siglo XII a través de sus 16 arcos que a veces no han sido capaces de detener las furiosas aguas del río, habiendo tenido que sufrir diferentes reconstrucciones a lo largo de su historia, se accede a la ciudad a través de la calle Pizarro para encontrar una de las múltiples iglesias románicas con las que cuenta Zamora, que por ello es llamada la ciudad del románico. Se trata de la iglesia de la Magdalena.
Siguiendo la calle encontramos la plaza de Viriato. Esta plaza se adorna con una estatua del célebre personaje que enseñó al mundo entero una nueva forma de lucha la guerrilla. La plaza se forma con edificios singulares como el Hospital de la Encarnación, sede hoy del Palacio de la Diputación, o el Palacio de los Duques de Alba y Aliste, hermoso edificio ocupado por el Parador Nacional de Turismo.
Un poco más adelante, la plaza Mayor se aparece bulliciosa, llena de terrazas y bares donde se reúnen los zamoranos para tomar unas copas, comer o charlar. La plaza cuenta con la hermosa fábrica de la iglesia de San Juan y delante de ella el monumento alegórico dedicado a Merlú se trata de un curioso personaje todo vestido de negro, cuyo cometido es dar un toque de trompeta para indicar que empiezan las procesiones de Semana Santa que se vive con muchas devoción en éstas tierras.
Es el momento de dejarse cautivar por el encanto de la ciudad y perderse paseando por sus callejas, encontrando recoletas plazuelas que muestran cada una de las muchas iglesias con las que cuenta la ciudad, todas ellas románicas y todas tan hermosas que dejarán impresionado al visitante.
San Pedro de la Nave, Santiago del Burgo, San Vicente, San Juan. Casi todas están dedicadas a hombres santos, pues el románico es sobre todo masculino, de características fuertes, apegado a la tierra, robusto.
Además de iglesias, Zamora entre las subidas y bajadas de sus calles esconde singulares y hermosos edificios como los palacios del Cordón o el de los Momos, sito en la plaza de Zorrilla, es de estilo renacentista del siglo XVI.
El punto más elevado de la ciudad está ocupado por la catedral cuya construcción comenzó en el siglo XII, pero que hoy la vemos adornada de diferentes estilos, siendo uno de los más curiosos su cimborrio bizantino, cubierto por una techumbre de aspecto escamoso que da un toque oriental a la catedral cristiana.
A su espalda encontramos una de las puertas de la ciudad, llamada del Obispo y junto a ella la casa del Cid.
Este personaje nos lleva hasta la iglesia de San Isidoro, para encontrarnos con el Portillo de la Traición, una de las leyendas populares de la ciudad, que cuenta como entró Bellido Dolfos a la ciudad por dicho portillo perseguido por el Cid, después de haber dado muerte al rey Sancho.
Pero si Viriato o el Cid nos cautivan con sus leyendas, la gastronomía zamorana nos cautivará con sus sabores, y no podemos despedirnos de la ciudad sin haber probado sus deliciosos embutidos, legumbres y dulces populares.
TEXTO : Elvira Alfaro y FOTOS: Carlos R. Zapata
GUIA PRACTICA:
DONDE DORMIR:
LA HOSTERIA REAL DE ZAMORA. C/ Cuesta Pizarro, 7 Tfono:980 534 545
www.hosteriasreales.com
Otro de los edificios emblemáticos de la cadena de las Hosterias Reales, que son hoteles y a la vez auténticos museos, ubicados en edificios históricos-artísticos, y situados en entornos singulares. Conocido también como el Palacio de la Inquisición ya que aquí se alojaban los Inquisidores cuando venían a Zamora, es actualmente un excelente Palacio, y donde además se puede degustar una rica gastronomía típica de la región. Excelente relación calidad-precio.
DONDE COMER:
Restaurante la Posada C/ Benavente,2 Tf:980516474. Toda una referencia en el ambiente gastronómico de Zamora. Muy buena relación calidad-precio.
GUIAS:
Castilla y León de las Guías Azules de Ediciones Gaesa. Como dice el lema de todas sus guías:”Descubre el mundo por la suela de tus zapatos”, es una guía muy bien documentada y absolutamente recomendable para llevarla por las tierras de España y de todo el mundo.
La ciudad se conserva en parte bien amurallada, trepando la muralla desde el nivel del río, hacia lo alto del promontorio donde se asienta y guardando en su perímetro la antigua ciudad medieval.
Atravesando el Duero por el Puente románico del siglo XII a través de sus 16 arcos que a veces no han sido capaces de detener las furiosas aguas del río, habiendo tenido que sufrir diferentes reconstrucciones a lo largo de su historia, se accede a la ciudad a través de la calle Pizarro para encontrar una de las múltiples iglesias románicas con las que cuenta Zamora, que por ello es llamada la ciudad del románico. Se trata de la iglesia de la Magdalena.
Siguiendo la calle encontramos la plaza de Viriato. Esta plaza se adorna con una estatua del célebre personaje que enseñó al mundo entero una nueva forma de lucha la guerrilla. La plaza se forma con edificios singulares como el Hospital de la Encarnación, sede hoy del Palacio de la Diputación, o el Palacio de los Duques de Alba y Aliste, hermoso edificio ocupado por el Parador Nacional de Turismo.
Un poco más adelante, la plaza Mayor se aparece bulliciosa, llena de terrazas y bares donde se reúnen los zamoranos para tomar unas copas, comer o charlar. La plaza cuenta con la hermosa fábrica de la iglesia de San Juan y delante de ella el monumento alegórico dedicado a Merlú se trata de un curioso personaje todo vestido de negro, cuyo cometido es dar un toque de trompeta para indicar que empiezan las procesiones de Semana Santa que se vive con muchas devoción en éstas tierras.
Es el momento de dejarse cautivar por el encanto de la ciudad y perderse paseando por sus callejas, encontrando recoletas plazuelas que muestran cada una de las muchas iglesias con las que cuenta la ciudad, todas ellas románicas y todas tan hermosas que dejarán impresionado al visitante.
San Pedro de la Nave, Santiago del Burgo, San Vicente, San Juan. Casi todas están dedicadas a hombres santos, pues el románico es sobre todo masculino, de características fuertes, apegado a la tierra, robusto.
Además de iglesias, Zamora entre las subidas y bajadas de sus calles esconde singulares y hermosos edificios como los palacios del Cordón o el de los Momos, sito en la plaza de Zorrilla, es de estilo renacentista del siglo XVI.
El punto más elevado de la ciudad está ocupado por la catedral cuya construcción comenzó en el siglo XII, pero que hoy la vemos adornada de diferentes estilos, siendo uno de los más curiosos su cimborrio bizantino, cubierto por una techumbre de aspecto escamoso que da un toque oriental a la catedral cristiana.
A su espalda encontramos una de las puertas de la ciudad, llamada del Obispo y junto a ella la casa del Cid.
Este personaje nos lleva hasta la iglesia de San Isidoro, para encontrarnos con el Portillo de la Traición, una de las leyendas populares de la ciudad, que cuenta como entró Bellido Dolfos a la ciudad por dicho portillo perseguido por el Cid, después de haber dado muerte al rey Sancho.
Pero si Viriato o el Cid nos cautivan con sus leyendas, la gastronomía zamorana nos cautivará con sus sabores, y no podemos despedirnos de la ciudad sin haber probado sus deliciosos embutidos, legumbres y dulces populares.
TEXTO : Elvira Alfaro y FOTOS: Carlos R. Zapata
GUIA PRACTICA:
DONDE DORMIR:
LA HOSTERIA REAL DE ZAMORA. C/ Cuesta Pizarro, 7 Tfono:980 534 545
www.hosteriasreales.com
Otro de los edificios emblemáticos de la cadena de las Hosterias Reales, que son hoteles y a la vez auténticos museos, ubicados en edificios históricos-artísticos, y situados en entornos singulares. Conocido también como el Palacio de la Inquisición ya que aquí se alojaban los Inquisidores cuando venían a Zamora, es actualmente un excelente Palacio, y donde además se puede degustar una rica gastronomía típica de la región. Excelente relación calidad-precio.
DONDE COMER:
Restaurante la Posada C/ Benavente,2 Tf:980516474. Toda una referencia en el ambiente gastronómico de Zamora. Muy buena relación calidad-precio.
GUIAS:
Castilla y León de las Guías Azules de Ediciones Gaesa. Como dice el lema de todas sus guías:”Descubre el mundo por la suela de tus zapatos”, es una guía muy bien documentada y absolutamente recomendable para llevarla por las tierras de España y de todo el mundo.
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