lunes 20 de agosto de 2007

LA COSTA ESMERALDA DE BRETAÑA


De la innumerables atracciones que ofrece la región de Bretaña, la bien llamada Costa Esmeralda, atrae a los visitantes desde principios del S.XIX, cuando los ingleses y más tarde los americanos descubrieron las excelentes playas de Dinard, y la ciudad de Saint-Malo que dejó de ser corsaria para convertirse en la señora de todos los mares.

Al llegar a Saint- Malo, lo primero que llega a la mente del viajero son las resonancias marineras y corsarias que emanan por los cuatro costados de esta maravillosa ciudad. Basta con pasear por el adarve de sus excelentes murallas (construidas en el S.XII y ampliadas en el XVIII) para advertir que toda ella parece configurarse como parte intrínseca de ese mar que le ha dado la vida a lo largo de los siglos. Y mirando siempre al mar nos encontramos con las estatuas de Jaques Cartier que fue el descubridor del río San Lorenzo y Canadá en 1534 y Robert Surcouf, capitán corsario al servicio del rey de Francia, azote de las naves tanto militares como comerciales españolas, inglesas, etc. No es de extrañar que la estatua atisbe el horizonte señalando con su dedo acusador a “l’Angleterre.”
Desde el adarve, que rodea el casco antiguo durante casi 2 kilómetros, la visión del mar con los pequeños islotes de Grand y Petit-Bé es única y si además aparecen nubarrones, que teñidos de una luz sobrecogedora parecen engullir a la ciudad, producirá en el visitante algo parecido a un éxtasis visual sin parangón alguno. Es precisamente en el islote del Grand-Bé, donde está enterrado otro de los hijos célebres de la ciudad y también de Francia: el escritor Chateaubriand. No es de extrañar que se diga de este gran autor romántico que nació en un día de tempestad “cuyo ruido arrulló mi primer sueño”, pues el cielo tempestuoso es el que impera por estos lares.
Para completar la tradición marinera de la ciudad, habrá que visitar el museo municipal, alojado en el castillo según se entra por la Puerta St.Vicent. Desde lo alto de la torre se obtiene otra impresionante vista de la ciudad y del mar, al igual que cientos de años atrás cuando partían de aquí las naves, que iban a luchar allende los mares o para descubrir territorios como el de Canadá o las Islas Malvinas, que fueron colonizadas por los “malouin” (malvino o natural de St. Malo).
Más tarde el viajero deberá adentrarse en la ciudadela, con sus altas casas de piedra de granito de finales del S.XVIII. La mayoría de los edificios presentan una uniformidad casi escurialense, aunque quedó parcialmente destruida durante la II Guerra Mundial, fue reconstruida fielmente, recuperando su esplendor de antaño, para convertirse en una de las atracciones turísticas más importantes del norte de Francia.
St-Malo no se mira solamente en el mar, sino también en el río Rance, pues se encuentra justo en su desembocadura, que se hace navegable hasta la bella ciudad de Dinan.
Pues bien, justo enfrente de St. Malo, a la otra orilla del Rance, se encuentra la ciudad más aristocrática de toda Bretaña: Dinard. Lugar predilecto por la aristocracia inglesa desde 1850, Dinard se deja seducir por la suavidad de su clima, el encuentro del río Rance con el mar, las excelentes perspectivas desde algunos de sus acantilados, la visión de St-Malo, y sobre todo unas playas, palacios, y chalets tipo Belle Époque de ensueño que aún conquistan a los viajeros de todo el mundo.
La ruta de la Costa Esmeralda prosigue desde St-Malo hacia Normandía para llegar a Cancale.
Esta ciudad es muy conocida en Francia gracias al cultivo y consumo de ostras. Ya conocidas por los romanos, las ostras de Cancale adquieren su fama por las fuertes mareas que inundan los criaderos todos los días. No será difícil encontrar numerosos restaurantes, sobre todo cerca del puerto que ofrecen este manjar, pero también es posible comprarlas frescas y podérselas comer en algunos de los bancos junto al puerto, mientras se divisa la bahía del Mont St-Michel, o bién llevarlas a casa para degustarlas tranquilamente.
Desde Cancale, volvemos a Dinard para seguir la ruta costera donde una serie de pueblecitos a cada cual con más encanto, como St.Briac, St-Cast-le Guildo, Sables d’Or les Pins, y Erquy, con excelentes playas, y promontorios rocosos, se nos antojan merecedores de una visita.
Nuestro recorrido termina en dirección al Cap Fréhel, no sin antes pasar por el impresionante castillo de Fort la Latte. Ubicado en un saliente rocoso, el castillo es digno de ver. No es de extrañar que Hollywood lo eligiera para rodar la excelente película llamada “Los Vikingos” con Kirk Douglas y Tony Curtis.
El Cap Fréhel, es el final de nuestro viaje. Un lugar que no deja indiferente a nadie por sus vistas, por sus acantilados, y por ese faro que alumbra todos los confines de la Costa Esmeralda.

FOTOS Y TEXTO: CARLOS R. ZAPATA & ELVIRA ALFARO

GUIA PRACTICA


COMO IR:
Hasta París, tren-hotel Elipsos, con salida desde Madrid y Barcelona, y desde allí, en tren de alta velocidad(TGV) hasta Rennes. En esta ciudad lo más práctico es alquilar un coche. St-Malo se encuentra a 65 km.
También se puede ir en avión con Regional, filial de Air France, con 3 vuelos diarios desde Madrid y Barcelona a Nantes (via Burdeos). xxx.regional.fr

DONDE DORMIR:
El Château de la Coste, data de los S. XVIII y XIX, ubicado cerca de St.Brieuc, un excelente lugar desde donde se puede recorrer toda la Bretaña. El Castillo se encuentra en el centro de un parque arbolado con un estanque dándole un aire muy romántico. Dispone de 5 habitaciones en 2 plantas, con comedor, cocina, estufa de leña, lavavajillas, nevera, etc. Para precios consultar en Internet en la página de INTERHOME, desde donde se puede reservar sin problemas, o bién llamando al 93 409 05 22.
INTERHOME. Es una cadena de alquiler de Apartamentos, Hoteles, Chalets, Palacios, Castillos etc, con una buena relación calidad-precio, que trabaja desde hace más de 30 años no solo en España sino en toda Europa, con más de 20.000 alojamientos. Tfono en España:902 302 306 y 93 409 05 22 . www.interhome.es

GUIAS:
Francia. Guias Visuales y Guias Fodor’s, ambas de la Editorial El País-Aguilar, son sin duda las guías más completas de todo el mercado Con sus numerosas fotos, planos, y datos prácticos la convierten en una guía imprescindible para llevarse a Bretaña.